¿Responderá el Congreso a su llamado? Imprimir Correo electrónico

El Presidente de México, Felipe Calderón, presentó un mensaje a la nación el miércoles 2 de septiembre con motivo de su tercer informe de gobierno, haciendo un llamado a todos los mexicanos para que pongan de lado las diferencias políticas, partidistas y personales para trabajar juntos por el bien del país. “Nos encontramos en un momento definitorio en la historia de nuestro país”, declaró el Presidente, “en nuestras manos está la decisión de dejarnos llevar por la inercia o por el contrario esforzarnos para conseguir los profundos cambios que necesitamos para que nuestro país avance”.

Para poner en contexto el terrible año que ha tenido México, Calderón etiquetó al año pasado como “diferente” y mencionó que “diversas circunstancias” han puesto a prueba la voluntad, espíritu y fuerza institucional de la nación. En un recuento de los retos que enfrentó el país durante el último año, el Presidente Calderón mencionó la severa caída en la actividad económica a consecuencia de la crisis económica mundial, la pandemia provocada por el virus A H1N1, el creciente crimen y laviolencia sin precedentes asociados con la lucha contra los narcotraficantes trasnacionales, una dramática caída en la producción petrolera y una devastadora sequía.

En vez de sentirse intimidado por la adversidad, Calderón afirmó que su administración la ha enfrentado. A continuación describió algunas de las acciones que ha tomado y los resultados obtenidos en cada uno de los retos antes mencionados, pero aclaró que aún hay mucho por hacer para cumplir con sus aspiraciones y las de todos los mexicanos.

El Presidente pronunció su discurso en Palacio Nacional ante una audiencia compuesta por gobernadores, presidentes municipales, diplomáticos, académicos, líderes sindicales y miembros del nuevo congreso. El Presidente resumió sus metas para los siguientes tres años de su administración en un plan de reformas conformado por 10 puntos:

  1. Reducir la pobreza.
  2. Alcanzar cobertura universal de servicios de la salud.
  3. Proveer educación de calidad como un camino para un mejor futuro.
  4. Implementar una reforma de las finanzas públicas para que los ingresos decrecientes que provienen del sector petrolero sean reemplazados por una mejor recolección de impuestos y eficiencia en el gasto público.
  5. Implementar reformas económicas particularmente en el sector energético para mejorar la competitividad y creación de empleos de las empresas públicas.
  6. Reformar el sector de las telecomunicaciones para que sea más competitivo y provea la tecnología y servicios necesarios para incentivar el desarrollo económico del país.
  7. Modernizar la ley laboral para ser más productivos pero sin afectar los derechos de los trabajadores.
  8. Reducir la regulación gubernamental para facilitar y simplificar la apertura de nuevas empresas y servir a los ciudadanos de manera más eficiente y efectiva.
  9. Profundizar y ampliar la lucha contra el crimen organizado y reforzar el estado de derecho en el país.
  10. Implementar reformas al sistema político, incluyendo las leyes electorales y la resolución de disputas y conflictos de manera que el gobierno pueda funcionar mejor en todos los niveles.

El Presidente Calderón precisó que para llevar este plan a la realidad se requerirá de una “gran alianza” y exhortó a toda la audiencia a trabajar juntos para apoyar los cambios necesarios y trabajar con el objetivo común de asegurar que cada mexicano, sin importar su afiliación política opreferencia en el voto, sea capaz de tener una mejor vida. Con esto, Calderón enviaba el mensaje a los observadores que las reformas sociales se encuentran en primer lugar de su lista, clara señal del golpe económico que México ha recibido recientemente.

Qué tan receptiva se la audiencia de Calderón a su llamado de unidad nacional es una pregunta que queda en el aire. El ambiente político durante el discurso era tenso como consecuencia del cambio de poder en la Cámara de Diputados. La nueva mayoría del PRI no perdió tiempo en hacer notar su poder político al encontrar bases constitucionales para obligar al Presidente a retrasar un día la fecha de su discurso.

Sin embargo, el PRI enfrenta un delicado acto de balance con vistas a la elección del 2012 y la oportunidad de retomar la Presidencia por primera vez desde el 2000. Con un Presidente Calderónque goza de un índice de aprobación de alrededor de 70% de acuerdo a encuestas recientes, el PRImostrará renuencia a darle al Presidente todo lo que pide y querrá ofrecer una clara alternativa a los votantes. Sin embargo, se reconoce ampliamente que muchas de las reformas que Calderón busca son necesarias para mejorar las perspectivas económicas del país y lograr salir de la recesión. Tomar las decisiones más difíciles ahora podría limpiar el camino para lograr mayores éxitos durante el próximo sexenio.

Calderón optó en su discurso por una visión ampliada de la situación en México, mencionando que es imperativo pasar a la acción y que comenzará a reunirse con los diferentes grupos para entablar un diálogo que conduzca a decidir qué es lo mejor para México. Los líderes de la nación enfrentanuna dura realidad en el país y en consecuencia muchos observadores creen que no habrá un momento más apropiado en México para gestar un cambio real.

 

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